Susana Moscarda, CEO de Goekua y directora de la Cámara Paraguaya Fintech, participó en el programa “Contabilidad para Todos”, donde habló sobre facturación electrónica y adopción digital.
El panel también abordó el rol del contador y los desafíos de la educación financiera.
Por qué el rol del contador cambia con la facturación electrónica
La conversación del programa toca un punto que vemos todos los días en las demos: la facturación electrónica no es solo un cambio de formato del comprobante, es un cambio en cómo circula la información contable.
Con el talonario de papel, el contador recibía la información después y en lotes: la carpeta con los duplicados a fin de mes, cargados a mano en una planilla. Con documentos electrónicos transmitidos al SIFEN, los datos existen en el momento de la emisión, ya validados por la DNIT y con un CDC que los identifica de forma única.
Eso mueve el trabajo contable de la carga hacia el control. En vez de tipear comprobantes, el contador revisa un libro de ventas que ya está armado, detecta a tiempo un documento rechazado, y puede cerrar el mes sin esperar a que le lleguen los papeles.
Qué necesita un contribuyente para dar el paso
Son tres cosas, y conviene no confundirlas porque se contratan por separado:
- Un sistema homologado ante la DNIT que timbre y transmita al SIFEN.
- El certificado de firma digital, que identifica a la empresa y da validez jurídica a cada documento. Lo explicamos en firma digital: F1 vs F2.
- El timbrado electrónico, un trámite de pago único ante la DNIT.
El costo total de los tres está desglosado en ¿cuánto cuesta realmente empezar a facturar electrónicamente?.
Para contadores que administran varios clientes
Si administrás la facturación de varias empresas, el problema práctico no es la emisión sino la multiplicación: una clave por cliente, un sistema distinto por cliente, reportes en formatos distintos.
En GOEKUA eso se resuelve con la función multiempresa —varios RUC bajo un mismo usuario, con reportes RG90 exportables y acceso de solo lectura para quien lo necesite—, explicada en la guía del contador. Y para la gestión propia existe el Plan Contador, un beneficio para contadoras y contadores aliados.
¿Querés saber si a tu empresa o a la de tu cliente ya le toca facturar electrónicamente? Podés consultar el RUC gratis y ver el cronograma de obligatoriedad de la DNIT.